😵 Sistema de detectores de humo

Para uso doméstico, existen dos tipos principales de detectores de humo: los fotoeléctricos y los de ionización. Ambos son potentes y cumplen la norma australiana AS 3786-1993: detectores de humo, pero funcionan para detectar el humo de distintas maneras.
En los detectores de ionización hay una cantidad muy pequeña de material radiactivo llamado Americio-241 que está envuelto en una lámina metálica. El Americio-241 libera partículas alfa y rayos gamma de baja energía. En el interior del detector, las partículas alfa son absorbidas, mientras que la mayor parte de los rayos gamma escapan inofensivamente.
Por esta razón, la dosis de radiación del detector para el hogar es muy baja y puede ser inferior a la radiación del fondo natural. La ventaja de tener un detector de humo supera con creces cualquier riesgo de radiación para la salud.
Compruebe en la base si hay un símbolo de radiación y una definición de la fuente de radiación, Americium-241, si está confundido sobre el tipo de detector que tiene. Si se encuentran en el detector, el material radiactivo está contenido.
La vida media del Americio-241 es de 432 años. Este es el tiempo que tarda en decaer hasta la mitad de su funcionamiento original. Aunque la radiación liberada durante esta fase es muy pequeña, puede permanecer durante cientos de años en la atmósfera, por lo que al seleccionar un detector de humo, es importante tener en cuenta los efectos medioambientales.

😇 Detector de humo fotoeléctrico

A finales de los años 30, un físico suizo trabajó en un sensor de detección de gases tóxicos. El sistema de Walter Jaeger no registraba pequeñas cantidades de gasolina. Encendió un cigarrillo, irritado, y el humo de su artilugio empujó el medidor. El experimento de Jaeger contribuyó a allanar el camino para el detector de humo actual.
La investigación también examinó las dosis resultantes del mal uso. Se descubrió que un profesor que retiraba la fuente de un detector de humo podía obtener una dosis de 0,009 milirems cada año por mantenerlo en el aula. En el caso de las demostraciones en el aula, el profesor obtendría otros 0,001 mrem al manipularlo durante 10 horas al año, y 600 mrem si se lo tragara.
Un estudio de 1979 analizó la dosis anual de los detectores de humo de Am-241 por su uso regular y su eliminación. En su caso, el análisis utilizó datos e hipótesis conservadoras que exageran el riesgo. Se llegó a la conclusión de que 10 millones de detectores de humo no utilizados pueden tirarse a la basura de forma segura cada año.
La mayoría de los detectores de humo utilizan el americio-241 como fuente. Algunos de los primeros modelos utilizaban radio-226, y el níquel-63 era utilizado por los detectores de humo industriales y algunos dispositivos residenciales. Ninguna otra cosa hará que las formas de radiación de estas fuentes sean radiactivas.

💪 Detector de humo de americio-241

Los detectores de humo son artículos domésticos comunes que le mantienen a usted y a su familia a salvo, ya que le alertan de la presencia de humo en su casa. Para detectar el humo, los detectores de humo por ionización utilizan una pequeña cantidad de material radiactivo, el americio-241.
Los detectores de humo por ionización utilizan el americio como fuente de partículas alfa. Las partículas alfa de la fuente de americio ionizan las moléculas de aire. Esto hace que algunas partículas se carguen positivamente y otras negativamente. Dos placas cargadas dentro del detector de humo por ionización generan un flujo de iones con carga positiva y negativa. El detector de humo provoca el flujo constante de iones cuando el humo se rompe.
Las partículas alfa son muy pesadas y no pueden volar muy lejos. Una capa tan fina como una capa de células muertas de la piel las cubrirá. Los detectores de humo por ionización tienen una pequeña fuente de americio cubierta por una lámina y un revestimiento de cerámica que impide que las partículas alfa pasen más allá del detector de humo. Gracias a este aislamiento, cuando se trata correctamente, el detector de humo no supone un riesgo de radiación para la salud.

⚡ Detector de humo por ionización

El americio-241 es un isótopo del americio (241Am, Am-241). Es radiactivo, como todos los isótopos del americio, con una vida media de 432,2 años. El 241Am es el isótopo de americio más común en los residuos nucleares, así como el isótopo de americio más frecuente. Se utiliza habitualmente en los detectores de humo del tipo de ionización y es un posible combustible para los generadores termoeléctricos de radioisótopos de larga duración (RTG). El β del 241Pu, el EC del 241Cm y el β-alfa del 245Bk son sus nucleidos parentales más comunes. El 241Am es fisible y la masa crítica de una esfera desnuda es de 57,6-75,6 kilogramos y el diámetro de la esfera de 19-21 centímetros.[1] La actividad específica del americio-241 es de 3,43 Ci/g (curies por gramo o 126,8 gigabecquereles (GBq) por gramo).[2] En forma de dióxido de americio-241, suele estar contenido (241AmO2). Con una energía de excitación de 2,2 MeV y un periodo de semidesintegración de 1,23 μs, este isótopo también tiene un metaestado, el 241mAm. La presencia de Americio-241 en el plutonio viene determinada por la concentración inicial de plutonio-241 y la edad de la muestra. El Americio-241 sólo presenta un riesgo para la salud cuando se ingiere o se inhala, debido a la baja penetración de la radiación alfa. Las muestras más antiguas de plutonio-241 contienen una acumulación de 241Am. En determinadas situaciones, puede ser necesaria la eliminación química del Americio-241 del plutonio reelaborado (por ejemplo, durante la reelaboración del pozo de plutonio).

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